domingo, octubre 19, 2008

El ministro que no quería renunciar

Pocas veces se encuentra un ex ministro con la franqueza necesaria para decir que quería quedarse. Que es lo que anda repartiendo Rafael Rey en varia entrevistas, en las que añade estar convencido que su retiro ha sido una jugada de ajedrez del presidente. Falta saber que clase de gambito tenía en la cabeza García para sacrificar al más ayayero de sus colaboradores.

Era ministro de la Producción, pero producía declaraciones sobre cualquier cosa: que todas las huelgas son desestabilizadoras, que la CVR eran tremendos caviares, que el presidente no insulta sino pone a la gente en su sitio, etc.

Rafael Rey siempre parecía un candidato a primer ministro, pero terminó siendo despachado en la primera recomposición global del gabinete haciendo compañía a los ministros desaprobados: los tres actores del Petrogate, Alva, Pinilla y Benavides. Todos ellos en su particular jaque mate, para seguir con el argot ajedrecístico.

Estaba en España cuando se desató la crisis y, según explica, pidió volver a Lima y le dijeron que se quedara, que no había problema. La siguiente comunicación fue para pedirle que agregara su nombre a la carta que ponía los cargos de ministro a disposición del presidente, mientras García ya había adelantado conversaciones con Yehude Simon.

Como lo contó LA PRIMERA (pataditas 14.10.08), parece que fue por Rey que hubo el mayor número de llamadas a Palacio: Cipriani, Giampietri, Cáceres Sayán, Romero, entre otros. Pero García y Simon tenían otro acuerdo. Después de todo el sector político y religioso que apoya al chiclayano no comulga bien con el ministro del Opus Dei y sus afanes de figuración política.

Pero todo indica que había algo más en esta jugada presidencial: Rey había liderado el esfuerzo gubernamental para repartir el mar en función a cuotas individuales de pesca por embarcación que es la base para una alianza con el poderoso grupo de la Sociedad Nacional de Pesquería. Y lo había hecho muy mal.

Intentó disfrazar la repartija de “solución científica” a través de un “estudio independiente”; y si ahora se pregunta a la persona menos informada sobre pesca seguramente responderá que las cuotas están hechas a favor de los grandes pesqueros y que Apoyo Consultores no era independiente, sino que sus directivos dupleteaban como miembros de directorios de las empresas beneficiarias, o sea no tenían independencia.

Nadie olvidará a Rey declarando que “no sabía” quién pagaba el estudio que usaba como manual de cabecera y que presentó al sector pesquero y al Congreso como el súmmun de la sabiduría del mar. Fue tan burro que desató el rechazo de una amplia mayoría en el sector y se cerró asimismo la posibilidad de diálogo. En Pimentel, Lambayeque, los pescadores lo echaron a huevazos; en Sechura se le rebelaron los vikingos (armadores de barcos de madera) a los que quiso comprar congelándoles la “cuota histórica” como límite de pesca y los pescadores que ven amenazados sus puestos de trabajo.

Pero el Rey de esta historia se empeñó en una guerra de igual a igual con los gremios. Puso de su lado al secretario general de la Federación y a algunos sindicatos y les pagó sus comunicados, y lo que resultó de ahí fueron asambleas de base que fueron retirando el falso apoyo y cambiando a los dirigentes pro-ministeriales. El señor Lozada ya no es cabeza de la Federación de Pescadores, con lo que ha acabado el mito de que el DL 1084, era apoyado por el sector laboral. Ha sido tan fuerte la resistencia que el reglamento de la ley que está listo desde hace tiempo ha permanecido encarpetando a la espera del cambio de marea.

Es probable que ante el desorden creado por el ministro del ordenamiento pesquero, la propia SNP tuviera dudas si Rey seguía siendo útil a sus fines, o si su alto perfil político afectaba sus objetivos económicos. Es por eso que algunos piensan que la jugada de García era sacar al ministro (como se ha sacado a otros que tenían conflictos sin resolverse), para intentar hacer pasar las cuotas sin tanta pelea. ¿Será esto posible?, ¿con qué nuevos instrumentos cuenta la ministra que acaba de jurar el cargo?


El terno de la ministra

La nueva ministra Elena Conterno Martinelli es una pieza política del grupo tecnocrático neoliberal que se encuentra enquistado en el gobierno. Aparentemente es la ministra Zavala la que presenta la propuesta a García, que quería cambiar a Rey pero no la política del PRODUCE.

En la hoja de vida de la nueva autoridad se descubre que procede de la Universidad del Pacífico, donde es profesora (lazos con el Grupo Apoyo). Está vinculada al Banco Mundial, BID, GTZ, AID, entre otros organismos internacionales que influyen la política de países como los nuestros. A su vez ha sido asesora y consultora de la Presidencia del Consejo de Ministros y el MEF.

Ha sido varias veces presidente y miembro de la Comisión de Acceso al Mercado que resuelve apelaciones de las empresas, acompañando a varios miembros del Grupo Apoyo que también integraron este organismo.

Es sin duda una persona relacionada con sectores que han tenido participación en las decisiones políticas desde el gobierno de Fujimori.

Cuotas pesqueras

Conterno ha dado dos señales que el problema de las cuotas individuales de pesca continúa son resolverse:

- Anunciar que no cambiará al viceministro de Pesquería Alfonso Miranda Eyzaguirre, el principal elemento de la SNP en el ministerio;

- Declarar a favor del sistema de cuotas individuales en el programa de Rosa María Palacios, como si se tratara de un dogma (es el único sistema posible), antes de iniciar conversaciones con las organizaciones del sector.


20.10.08
http://www.rwiener.blogspot.com/

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